Guía de Alemania: ciudades, rutas en coche y viajes con niños

Alemania es el país europeo que más hemos recorrido en coche, y esta guía reúne las ciudades que visitamos —de Núremberg y Ratisbona a Potsdam, Erfurt o Wurzburgo—, las rutas que encadenamos entre ellas y los parques temáticos que convirtieron el viaje en un éxito para nuestros hijos.

Lo que más nos ha sorprendido de Alemania es la cantidad de ciudades medianas que en cualquier otro país serían destino estrella y allí pasan casi desapercibidas para el turismo español. Bamberg, Ratisbona, Augsburgo, Erfurt o Wurzburgo tienen cascos históricos completos, muchos de ellos Patrimonio de la Humanidad, y se recorren a pie en un día.

La otra cara del país es la naturaleza. El Spreewald, a menos de una hora de Berlín, es una red de canales por la que se navega en barca de pértiga y que casi ningún visitante extranjero conoce; la Selva Negra es el clásico, y Ulm el punto de parada natural para llegar hasta ella.

Si viajas con niños, Alemania juega con ventaja: aquí están el parque de Playmobil y el Legoland alemán, además de una red de carreteras que permite montar rutas circulares muy cómodas. Nosotros encadenamos ambos parques con la Selva Negra en un mismo viaje y salió redondo.

Y una nota sobre la Navidad: los mercadillos alemanes son un motivo de viaje en sí mismos. El de Núremberg es el más famoso, pero el de Ratisbona, montado en el patio de un palacio, nos pareció bastante más bonito y muchísimo menos concurrido.

Si te planteas la ruta en coche, hay dos cosas que conviene saber antes de salir. La primera es que muchos cascos históricos alemanes son zona de bajas emisiones y hace falta llevar la pegatina medioambiental en el parabrisas para entrar; se compra por internet antes del viaje y evita multas. La segunda es que las distancias engañan: las autopistas son excelentes y se avanza muy rápido, así que ciudades que sobre el mapa parecen lejanas acaban estando a un par de horas, y eso permite montar itinerarios bastante más ambiciosos de lo que uno calcula al principio.

Sobre el tren, que es la alternativa al coche y en Alemania funciona muy bien: los billetes de larga distancia bajan mucho de precio si se compran con semanas de antelación, y suben bastante el mismo día. Las ciudades medianas de esta guía están todas conectadas, así que una ruta solo en tren es perfectamente viable si renuncias al Spreewald y a la Selva Negra profunda, que sí piden coche.

La comida alemana tiene mala fama inmerecida fuera del país. Más allá de la salchicha, cada región tiene lo suyo: en Baviera el codillo y los pretzels, en Núremberg unas salchichas pequeñas que se sirven de seis en seis, en la Selva Negra la tarta y los ahumados, y en Bamberg una cerveza ahumada que no se parece a nada. Comer en un Biergarten a mediodía, con mesas compartidas, es además de las cosas más agradables del viaje.

Sobre cuándo ir: Alemania funciona todo el año, pero cada época da un viaje distinto. De mayo a septiembre es cuando mejor se disfrutan la Selva Negra, el Spreewald y las terrazas. Diciembre es el mes de los mercadillos navideños, con las ciudades históricas iluminadas y muchísima gente. Y enero y febrero son los meses tranquilos y baratos, con la contrapartida de días muy cortos y frío de verdad.

Una cosa práctica sobre los horarios que descoloca al viajero español: los domingos casi todo el comercio cierra, incluidos supermercados, y en las ciudades pequeñas también cierran muchos restaurantes. Merece la pena tener resuelta la compra del sábado, sobre todo si viajas con niños y con alojamiento con cocina.

Y una recomendación de ruta que nos ha funcionado muy bien: en lugar de elegir una gran ciudad como base, encadenar tres o cuatro ciudades medianas del sur —Núremberg, Bamberg, Ratisbona, Wurzburgo— que están a menos de dos horas unas de otras. Sale un viaje de una semana con muchísimo casco histórico, poca carretera, alojamiento más barato que en Múnich o Berlín y prácticamente ningún turista español por el camino.

Ciudades y regiones

Con niños y parques temáticos

El Spreewald

El secreto mejor guardado de los berlineses: canales, barcas de pértiga y pueblos como Lübbenau.

Monumentos y rincones

Navidad y fiestas

Nos quedan zonas de Alemania por recorrer y esta guía se irá ampliando con cada viaje. Si preparas una ruta y te falta algún dato, escríbenos.