Guía de Bélgica y Flandes: qué ver en Brujas, Gante, Amberes y Bruselas

Flandes es uno de los destinos de Europa a los que más veces hemos vuelto, y de los que más artículos tenemos: las cuatro ciudades grandes —Brujas, Gante, Amberes y Bruselas—, los museos que justifican el viaje por sí solos, la ruta de tres días para quien va con poco tiempo y los planes que funcionan con niños. Todo reunido aquí.

Lo que hace de Flandes un destino tan cómodo es la escala: las cuatro ciudades principales están a menos de una hora de tren unas de otras, así que puedes alojarte en una sola y ver todas las demás sin cambiar de hotel ni una vez. Nosotros solemos usar Gante o Bruselas como base, según si buscamos tranquilidad o buenas conexiones.

La otra sorpresa es el arte. Aquí están los primitivos flamencos, Rubens en su propia casa de Amberes, Bruegel y su Bruselas, el Cordero Místico de los Van Eyck en la catedral de Gante y, en el otro extremo, el mejor museo del cómic de Europa y una escena de arte urbano muy viva. Es probablemente la concentración de museos por kilómetro cuadrado más alta que hemos visto en un viaje.

Sobre cuándo ir: el invierno tiene el atractivo de los mercadillos de Navidad y de las ciudades sin colas, pero anochece muy pronto y llueve. La primavera y el principio del otoño son la mejor combinación de luz, temperatura y precios. En verano las ciudades se llenan, sobre todo Brujas, que es la que más turismo de un solo día recibe.

Un apunte sobre el nombre, porque genera confusión al buscar información: Flandes es la región del norte de Bélgica, de habla neerlandesa, donde están Brujas, Gante, Amberes, Malinas y Lovaina. Bruselas es una región aparte, bilingüe, aunque geográficamente quede rodeada por Flandes y en la práctica se visite dentro del mismo viaje. Al sur está Valonia, francófona, que es otro destino y no entra en esta guía. Por eso verás que en nuestros artículos hablamos casi siempre de Flandes y Bruselas juntos: es la combinación que tiene sentido cuando organizas la ruta.

Sobre cómo moverse, que es donde Flandes gana a casi cualquier destino europeo: el tren es puntual, barato y frecuente, y las estaciones están en el centro de las ciudades, no a las afueras. Brujas está a una hora escasa de Bruselas, Gante a media, Amberes a tres cuartos. Eso significa que no necesitas coche en ningún momento, y que puedes desayunar en una ciudad y comer en otra sin haber perdido la mañana.

La bicicleta merece mención aparte porque allí no es una actividad turística, es el transporte normal. Hay carriles segregados por todas partes, semáforos propios y aparcamientos de bicis del tamaño de un edificio. Alquilar una durante un día en Brujas o en Gante cambia por completo la escala de lo que puedes ver, y con niños es probablemente el mejor plan del viaje.

Y una advertencia gastronómica: los gofres, el chocolate y las patatas fritas son reales y están por todas partes, pero la cocina belga va bastante más allá. Los mejillones con patatas, el estofado a la cerveza, las croquetas de camarón gris del Mar del Norte y los quesos de abadía son lo que come la gente de allí. Comer bien no es caro si te alejas de las plazas principales, que es donde se concentra lo turístico y lo mediocre.

Sobre cuánto tiempo dedicarle: con cuatro días completos se ven bien Brujas, Gante y Bruselas; con seis entran Amberes y Malinas sin agobios. Brujas es la que más sufre el turismo de un solo día, así que dormir allí cambia mucho la experiencia: a partir de las seis de la tarde la ciudad se vacía y se queda para quien se ha quedado.

Las ciudades

Museos y arte

Flandes con niños

Castillos, campiña y rincones con encanto

Cerveza

Bélgica tiene cientos de cervezas propias y una cultura cervecera reconocida por la UNESCO. Estas son las dos paradas que no nos saltamos.

Seguimos volviendo a Flandes, así que esta guía irá creciendo con cada viaje. Si preparas el tuyo y te falta algún dato concreto, escríbenos.