Guía de Cataluña: qué ver en Barcelona, la Costa Brava y el Pirineo

Cataluña da para muchos viajes distintos: Barcelona, la Costa Brava de norte a sur, los pueblos medievales del Empordà, el Delta del Ebro y el Pirineo de Lleida. En esta página reunimos los artículos que hemos publicado sobre la comunidad, agrupados por zonas para que puedas montar la ruta sin saltar de una página a otra.

Casi todos nuestros viajes por Cataluña han sido en coche y en familia, y eso condiciona lo que contamos: distancias cortas entre parada y parada, pueblos que se ven en media mañana y planes que funcionan igual con adultos que con niños. La Costa Brava es la zona que más hemos recorrido, desde Blanes y Lloret en el sur hasta Roses y los Aiguamolls en el norte, pasando por los pueblos medievales del interior.

Si es tu primera vez, Barcelona más dos o tres días de Costa Brava es la combinación que mejor funciona. Si ya conoces la costa, el Pirineo de Lleida y el Delta del Ebro son las dos zonas que más nos sorprendieron y las menos transitadas.

Sobre cuándo ir: la Costa Brava en pleno agosto es otra cosa distinta a la Costa Brava de junio o septiembre, tanto en precios como en aparcamiento, que en pueblos como Tossa o Calella acaba condicionando el día entero. El interior y el Pirineo funcionan bien casi todo el año, y el Delta del Ebro tiene su mejor momento a finales de verano, cuando siegan el arroz. Los pueblos medievales del Empordà —Peratallada, Pals, Besalú— se pueden encadenar en un solo día en coche porque están a pocos kilómetros unos de otros, y esa es probablemente la excursión que más recomendamos a quien solo tiene una jornada libre.

Barcelona merece un párrafo aparte por una razón práctica: es de las ciudades europeas donde peor funciona improvisar. La Sagrada Familia, la Pedrera, la Casa Batlló y el Park Güell tienen entrada con hora asignada y se agotan con días de antelación en temporada alta. Quien llega sin nada reservado acaba viendo los edificios por fuera, que no es lo mismo. Nuestros artículos de la ciudad tiran precisamente por el otro lado: qué hacer gratis y qué ver de la Barcelona que no sale en las listas.

Del Pirineo de Lleida decimos poco en comparación con lo que merece. Las Valls d’Àneu y el Parque Nacional de Aigüestortes son montaña de verdad, con lagos glaciares y pueblos de piedra, y quedan a unas tres horas de Barcelona. Es la zona que mejor funciona en verano cuando la costa está saturada, y con niños es un acierto porque las rutas son cortas y los taxis 4×4 del parque acercan hasta el inicio de los senderos.

Y un apunte sobre el idioma, porque también genera dudas: en toda Cataluña se habla catalán y castellano, y en zonas turísticas también inglés y francés. No vas a tener ningún problema de comunicación en ningún sitio de los que salen en esta guía. Sí verás la señalización y las cartas de muchos restaurantes en catalán, que es lo normal.

Sobre el coche y los peajes: buena parte de las autopistas catalanas dejaron de ser de pago hace unos años, lo que ha cambiado bastante el cálculo de las rutas. Aun así, el aparcamiento en los pueblos de la Costa Brava en verano es un problema real: en Calella de Palafrugell, Tossa o Cadaqués conviene llegar temprano o contar con dejar el coche lejos y caminar. En los pueblos medievales del interior, en cambio, casi siempre hay aparcamiento libre a la entrada.

Y una recomendación de calendario que nos ha funcionado siempre: la Costa Brava en la primera quincena de junio y la segunda de septiembre está prácticamente vacía, el mar sigue templado y los precios de alojamiento caen a la mitad respecto a agosto. Los pueblos siguen con los restaurantes abiertos y las calas se disfrutan sin tener que madrugar para coger sitio.

Qué ver en Cataluña, zona por zona

Barcelona a fondo

Costa Brava

La recorrimos por tramos y en viajes distintos. El sur, entre Blanes y Platja d’Aro, es el más familiar y el que mejor funciona con niños pequeños; el norte, hacia Roses y los Aiguamolls de l’Empordà, es más tranquilo y tiene los mejores rincones de naturaleza. Alojarse en cámping es, con diferencia, la fórmula que mejor nos ha salido en esta zona.

Salou y la Costa Daurada con niños

Salou tiene fama de destino de sol y playa sin más, y nos encontramos justo lo contrario: un camino de ronda que une calas pequeñas y varios planes de aventura a los que nuestros hijos volverían mañana. Más al sur, el Delta del Ebro y Tortosa son otro mundo, mucho menos masificado.

Organizar el viaje

Cataluña es una comunidad cómoda de recorrer en coche: las distancias entre las zonas que salen en esta guía rara vez pasan de dos horas y media, y eso permite montar rutas circulares sin cambiar de alojamiento cada noche.

Seguimos volviendo a Cataluña cada año, así que esta guía irá creciendo. Si preparas una ruta y te falta información de alguna zona concreta, dínoslo.