Hace once años, cuando nuestros hijos Teo y Oriol tenían apenas 5 y 2 años, nuestra familia hizo una escapada veraniega a la región de Salzburgo en Austria y acabamos, casi sin planearlo, en un pueblecito llamado Abtenau, deslizándonos en su trineo de verano entre risas y emociones.
No teníamos ni idea de que aquella región tenía nombre propio: Tennengau. Once años después he vuelto, esta vez yo solo, y he descubierto que aquella escapada familiar apenas había arañado la superficie de todo lo que esconde esta preciosa zona austriaca.
El Tennengau es ese tipo de lugar que ni siquiera la mayoría de los propios austriacos sabe explicar bien dónde empieza y dónde termina, y que sin embargo guarda catorce localidades entre montañas, cascadas y desfiladeros a tiro de piedra de una de las ciudades más visitadas de Europa como es Salzburgo.
Si buscas algo distinto a la ciudad de Mozart, sigue leyendo, porque te voy a contar todo lo que necesitas saber para organizar tu propio viaje y qué ver en Tennengau.
🏔️ Dónde está Tennengau y por qué deberías conocerlo

El Tennengau (que administrativamente coincide con el distrito de Hallein) es una de las cinco comarcas del estado federado de Salzburgo, situada justo al sur de la capital, entre esta y el imponente macizo del Dachstein.
Al norte lo delimita el frondoso grupo montañoso del Osterhorn, repleto de pastos alpinos; al sur, la silueta dentada del Gosaukamm y el macizo kárstico del Tennengebirge. Entre medias, el río Salzach y su afluente, el Lammer, han ido esculpiendo durante milenios un paisaje de valles verdes y desfiladeros de roca viva que parecen sacados de un cuento.
Catorce localidades conforman esta región: desde Hallein, su capital administrativa, hasta pequeños pueblos de montaña como Scheffau, Krispl o Russbach.
La cercanía con Salzburgo (apenas 20 minutos en coche desde la ciudad hasta los primeros pueblos) hace que sea perfectamente visitable como excursión de un día, aunque yo te recomiendo quedarte a dormir al menos un par de noches para empaparte de verdad del ritmo de vida pausado de la zona y de la belleza de sus paisajes.
Lo que hace especial al Tennengau no es un único monumento o atracción, sino la suma de muchas piezas pequeñas: minas de sal milenarias, cascadas rugientes, pueblos con fachadas pintadas, una gastronomía de muchísimo nivel y, sobre todo, una sensación de autenticidad que cuesta encontrar ya en según qué rincones de Europa.
🧂 Una tierra escrita por la sal: la historia del Tennengau

Para entender el Tennengau hay que entender primero la importancia que tiene la sal en su historia. Desde hace más de 2.500 años, los celtas que habitaban la montaña de Dürrnberg, sobre la actual Hallein, extraían el llamado «oro blanco» de sus entrañas, convirtiendo la región en un próspero centro comercial de la Edad del Hierro.
Aquella riqueza dejó un legado arqueológico espectacular: ajuares funerarios, utensilios y hasta la célebre jarra celta de pico que tuve la suerte de admirar en el Museo Celta de Hallein, uno de los más importantes de Europa dedicados a esta cultura.
La explotación de la sal continuó durante siglos, y de hecho dio nombre a toda la región de Salzburgo («Salz» significa sal en alemán). La mina de Dürrnberg sigue en funcionamiento turístico hoy en día bajo el nombre de Salzwelten Salzburg, aunque eso merece capítulo aparte (y en breve le dedicaremos un artículo propio).
Más allá de la minería, el Tennengau también fue frontera natural y paso estratégico: el desfiladero del Pass Lueg, entre Golling y Werfen, ha sido durante siglos el único corredor practicable entre Salzburgo y el sur de Austria, así que no es casualidad que esté sembrado de fortificaciones históricas.
🏘️ Los pueblos más bonitos que visitar en Tennengau
Si algo me enamoró de esta región fue precisamente eso, sus pueblos: pequeños, cuidados hasta el último detalle, y cada uno con una personalidad muy distinta al de al lado.
Golling an der Salzach

Golling fue mi base durante buena parte del viaje y es, para mí, el corazón simbólico del Tennengau por este motivo.
Su casco histórico, con fachadas de colores pastel alineadas junto al río Salzach, está presidido por el castillo de Golling (Burg Golling).
Se trata de una fortificación medieval que hoy acoge conciertos y pequeños festivales de música clásica durante el verano, una tradición que arrancó, curiosamente, gracias al empeño de una familia de hosteleros del pueblo que decidió que la cultura también merecía un hogar aquí.
De hecho, no sólo tiene cabida la música clásica. Durante mi estancia hubo una fiesta donde la música electrónica fue la protagonista de la mano del DJ local Toby Romeo. Hizo bailar al pueblo entero y a los pocos curiosos que allí nos encontrábamos.
Pasear al atardecer por las calles de Golling, con las montañas del Tennengebirge recortándose al fondo, es de esas experiencias que no necesitan ningún monumento de postal para ser memorables.
A las afueras del pueblo, de camino hacia el valle de Bluntautal, hay un pequeño mirador conocido entre los locales como el «mirador de Sonrisas y lágrimas» por el aire que recuerda a la célebre película ambientada en Salzburgo.
Desde aquí las vistas de la iglesia parroquial de San Nicolás, con los Alpes como telón de fondo, son sencillamente cinematográficas.
Mi primera tarde en Golling empezó, además, de la forma más original posible: paseando junto a un granjero y sus alpacas. Estos simpáticos camélidos andinos, que el propio granjero introdujo en la zona por la calidad de su lana, se dejan guiar con una calma casi contagiosa por las calles del pueblo.
La excursión que organiza la oficina de turismo de Golling corre a cargo de Salzburgland Alpakas, sale de la propia oficina (Markt 85), dura entre una hora y hora y media y recorre las llamadas «Künstlerspuren» (las huellas de los artistas) hasta el Egelsee.
Se hace con reserva previa en la oficina de turismo (al menos un día laborable antes, con un máximo de 15 participantes) y las tarifas publicadas rondan los 16 € por adulto, 14 € por niño y 8 € para el acompañante que no pasea alpaca; consulta fechas y precios actualizados en golling.info.
Klimt estuvo en Golling

Ese paseo termina en un rincón que me conquistó todavía más: el pequeño lago Egelsee, a un paseo tranquilo desde el centro del pueblo.
En agosto de 1899, nada menos que Gustav Klimt se alojó en Golling junto a la familia Flöge y, durante esas semanas de veraneo, pintó frente a estas aguas quietas uno de sus primeros paisajes, Ein Morgen am Teiche («Una mañana junto al estanque», también conocido como Stiller Weiher).
Hoy una pequeña fuente conmemorativa recuerda al pintor junto al lago, integrada en el llamado «Künstlerweg» o paseo de los artistas que el pueblo ha trazado con motivo del Festival de Golling, con distintas paradas dedicadas a las figuras que han dejado huella aquí.
Plantarse frente al mismo Egelsee que inspiró a Klimt, con la quietud del agua y el silencio del bosque alrededor, es de esos instantes que justifican por sí solos la visita a Golling.
Hallein

A apenas 15 minutos en tren de Golling, Hallein es la ciudad más grande del Tennengau y guarda uno de los cascos antiguos mejor conservados de la región, con casas medievales pintadas y calles estrechas que invitan a perderse sin prisa.
Fue aquí donde nació la historia de la sal que mencionaba antes, y hoy el Museo Celta recorre esa herencia con una colección que sorprende incluso a quien, como yo, no es especialmente aficionado a la arqueología.
Sobre la ciudad, dos agujas rocosas conocidas como los Barmsteine vigilan el horizonte, pero de eso hablo con más detalle en el siguiente apartado.
Hallein tiene además una curiosidad musical de las que merece la pena coleccionar: muy cerca, en la vecina Oberndorf, se compuso el villancico más traducido del mundo, «Noche de paz», y la propia Hallein guarda un pequeño museo dedicado a esa historia.
Tampoco puede saltar la ya mencionada Salzwelten Salzburg, curiosa y divertida a partes iguales, de la que ya os hablaré en su propio post porque es una de las atracciones top que ver en Tennengau.
Abtenau

Volver a Abtenau once años después de aquel viaje familiar fue un ejercicio de nostalgia que no esperaba.
El pueblo, situado ya en el valle del Lammer y rodeado de prados de alta montaña, sigue conservando ese aire de postal alpina que tanto nos enamoró entonces: campanarios de cebolla, vacas pastando y un silencio que solo rompe algún cencerro a lo lejos.
Abtenau es también la puerta de entrada a algunas de las tradiciones más vivas del Tennengau.
Si tienes la suerte de visitarla a finales de septiembre, podrás presenciar el Erntedank, la fiesta de Acción de Gracias por la cosecha, con procesiones, trajes tradicionales y bendiciones de las ofrendas del campo que llevan celebrándose generación tras generación.
Es un tipo de turismo que no sale en las guías clásicas, pero que te conecta con el verdadero carácter de esta tierra.
Para entender cómo se vivía aquí hace siglos, no te pierdas el Heimatmuseum Arlerhof, el museo etnográfico del pueblo.
Se levanta en una granja documentada desde 1325 que funcionó como explotación agrícola hasta 1980 y que desde 1982 muestra la vida rural de antaño: la cocina de humo (Rauchkuchl), el granero, el huerto de hierbas, las colmenas, una colección de aves y una diligencia postal de 1880, además de un molino y una sierra veneciana que siguen funcionando gracias al trabajo de voluntarios.
Se llega a pie desde el centro de Abtenau, en un paseo que, entre ida y vuelta, puede llevar hasta tres horas incluyendo la visita al museo.
La dirección es Markt 165, 5441 Abtenau, y abre de finales de junio a finales de octubre: miércoles de 13:00 a 17:00 y domingos de 14:00 a 17:00 (el molino y la sierra funcionan los miércoles a las 14:00). Confirma horarios y tarifas en la oficina de turismo de Abtenau antes de ir.
⛰️ Miradores y rutas de senderismo que no te puedes perder
Con más de 300 kilómetros de senderos señalizados, el Tennengau es un paraíso para quien disfruta calzándose las botas. Estas son las rutas que, para mí, condensan mejor lo mejor de la región.
Los Barmsteine, el balcón secreto de Hallein

Sobre la ciudad de Hallein se alzan, casi de la nada, dos imponentes agujas de roca conocidas como el Gran y el Pequeño Barmstein. La subida, de poco más de una hora desde el centro, no es especialmente larga, pero sí exige un calzado firme y cierta tranquilidad con las alturas en los últimos metros, asegurados con cuerdas.
La recompensa es una panorámica que abarca el valle del Salzach, el Tennengebirge, el Hohe Göll y hasta el mítico Watzmann alemán.
Lo que más me gustó, sin embargo, fue descubrir su leyenda local: cuentan que el mismísimo diablo tomaba el sol sobre estas rocas, hasta que el humo del incienso de las procesiones religiosas que pasaban por el valle lo sacó de sus casillas.
Furioso, arrancó pedazos de montaña a puñados y los lanzó contra el pueblo, dando forma a estos dos peñascos. Por cierto, en la cima no encontrarás una cruz como en otros picos austriacos, sino un «Maibaum», un mástil de madera decorado que los vecinos renuevan cada 1 de mayo.
Zinkenlifte y el trineo de verano Keltenblitz

Si viajas con niños (o si, como yo, todavía te hace gracia sentirte como uno), hay un plan que no puedes saltarte en Hallein: subir en telesilla doble hasta las Zinkenlifte, en Bad Dürrnberg, y bajar de vuelta en el trineo de verano Keltenblitz, de 2,2 kilómetros y presentado como el más largo de todo Salzburgo.
La subida dura unos 15 minutos y la bajada, entre curvas y rectas, es pura diversión; me recordó inevitablemente a aquel trineo de verano de Abtenau de 2015, aunque esta vez me tocó disfrutarlo sin Teo y Oriol.
La dirección es Weissenwäschweg 19, Bad Dürrnberg (Hallein). En verano funciona a diario de 11:00 a 17:00 (la temporada de verano suele cerrar a mediados de octubre; confirma fechas y tarifas de 2027 en duerrnberg.at), pero solo con tiempo seco y bueno: si llueve, no abre.
Los precios de 2026 para subida en telesilla más una bajada en trineo son de 19,50 € para adultos, 13,20 € para niños, 16 € para jóvenes y 59 € la entrada familiar (dos adultos y dos niños), con bonos de dos y cuatro descensos algo más económicos por viaje.
Todo el detalle está en la web oficial de Dürrnberg. Es un plan muy fácil de combinar con la visita a la mina de sal de Salzwelten, en la misma zona de Bad Dürrnberg.
Cascada de Golling y valle de Bluntautal

A escasos minutos de Golling, un sendero fácil y apto para toda la familia conduce hasta la cascada de Golling, que se despeña en dos saltos hasta sumar 75 metros de caída.
El camino, casi en su totalidad entre bosque, se puede completar en unos 40 minutos y merece mucho la pena seguir hasta el puente que cruza la parte alta de la cascada para sentir de cerca la fuerza del agua.
Quien busque algo más largo puede combinar la visita con el valle de Bluntautal, un desfiladero de paredes verticales que ha ido tallando el agua durante miles de años y que ofrece varias rutas de distinta exigencia, desde paseos familiares hasta ascensiones de jornada completa.
Desfiladero de Lammerklamm

Más al sur, cerca del pueblo de Scheffau, el desfiladero de Lammerklamm muestra otra cara del poder del agua: una grieta estrecha de casi un kilómetro, con paredes de roca que se elevan casi en vertical sobre un río de un turquesa casi irreal.
Abierto a los visitantes desde 1884, hoy se recorre por pasarelas de madera bien aseguradas, aptas para toda la familia, aunque conviene llevar calzado antideslizante porque el ambiente húmedo puede hacer resbaladizos algunos tramos.
Si te quedan fuerzas al terminar, puedes seguir caminando hasta el Gasthof Lammerklause, un lugar perfecto para recuperar energías (más abajo te cuento los detalles).
🧀 Dónde comer en Tennengau: queso, cordero y alta cocina de pueblo

Si algo deja claro un viaje por el Tennengau es que aquí la gastronomía se toma muy en serio, aunque sin ningún tipo de pretenciosidad.
AlmKäse y BergLamm: el sabor de la Genussregion
El Tennengau está reconocido oficialmente como «Genussregion» (región del buen comer) de Austria por dos productos.
Primero el AlmKäse, un queso de leche de heno producido en alquerías de alta montaña entre los 1.000 y los 1.700 metros de altitud, y segundo el BergLamm, el cordero de montaña criado tradicionalmente en la zona de Abtenau desde hace generaciones.
Más de 40 productores y restaurantes de la región forman parte de esta red de «GenussPartner», así que encontrar un plato con ingredientes de kilómetro cero no es difícil en ninguno de los pueblos que he mencionado.
Döllerer, de la carnicería del pueblo a las 5 Hauben
Si hay un nombre que resume el nivel gastronómico que puede alcanzar un pueblo pequeño, ese es Döllerer.
Todo empezó en 1909, cuando Hermann Döllerer abrió una modesta carnicería en Golling. Generaciones después, su hijo Andreas Döllerer se ha convertido en uno de los únicos ocho cocineros de toda Austria galardonados con las 5 Hauben del prestigioso Gault&Millau, la máxima distinción del país, equiparable a las estrellas Michelin.
El restaurante gourmet convive con un «Wirtshaus» mucho más informal y asequible (2 Hauben), donde cené una cocina austriaca tradicional, honesta y sin artificios. Toda una lección de que la alta cocina no necesita grandes ciudades para brillar.
Restaurantes y cafés donde comer en Tennengau

Estos son los locales donde comí o cené durante mi ruta, con los datos que he podido contrastar. Los horarios pueden cambiar según la temporada, así que confírmalos antes de ir.
- Döllerer’s Wirtshaus (Golling): Markt 56, 5440 Golling. Uno de los restaurantes del Genießerhotel Döllerer, en su versión informal, con 2 Hauben de Gault&Millau. Teléfono: +43 6244 4220 0.
- Gasthof Hauslwirt (Golling): Markt 13, 5440 Golling. Casa familiar desde 1938, hoy en manos de la tercera generación de la familia Reiter, con cocina regional e internacional y especialidades salzburguesas. Según su web, cierra miércoles y jueves y abre el resto de la semana de 11:15 a 13:50 y de 17:00 a 20:50. Teléfono: +43 6244 4229.
- Café Braun (Hallein): Unterer Markt 8, 5400 Hallein. Confitería y cafetería en funcionamiento desde 1912, con bombones, trufas, macarons, quiches y bocadillos de brioche; un sitio ideal para un almuerzo rápido tras la visita guiada por el casco antiguo. Abre de martes a viernes de 8:00 a 18:00 y los sábados de 8:00 a 17:00; cierra domingos y lunes. Teléfono: +43 6245 80486.
- Gasthaus Goldener Stern (Abtenau): Markt 29, 5441 Abtenau; teléfono +43 6243 22400. Es un establecimiento con una tradición que se remonta a 1592, con cocina de especialidades locales e internacionales. Almorzamos aquí el día del Erntedank, con música en directo y todo el pueblo vestido con trajes tradicionales: una comida que, además de rica, fue un auténtico espectáculo.
- Gasthof Lammerklause (Scheffau): Oberscheffau 151, 5440 Scheffau am Tennengebirge. Está al final del desfiladero de la Lammerklamm y es el sitio perfecto para cenar cocina austriaca de siempre (schnitzel, canederli o un kaiserschmarrn), con terraza con vistas a la montaña. Abre los miércoles de 9:00 a 17:00, de jueves a sábado de 10:00 a 1:00 y los domingos de 9:00 a 23:00; cierra lunes y martes.
🛏️ Dónde dormir en Tennengau: el Genießerhotel Döllerer

Si hay un alojamiento que resume el espíritu de la región, es este. Dormir en Golling te deja a pocos minutos de las principales excursiones y, con el tren, a un paso de Salzburgo.
Genießerhotel Döllerer
En pleno centro histórico de Golling (Markt 56, 5440 Golling; teléfono +43 6244 4220 0; doellerer.at), integrado en las fachadas tradicionales del pueblo y a solo 5-10 minutos a pie de la estación, este pequeño hotel de 25 estudios y suites combina diseño alpino contemporáneo con la calidez de una casa familiar dedicada al buen gusto desde 1909.
Entre sus extras, un spa de montaña (Alm Spa), un bar alpino y un jardín comestible.
Pero lo que de verdad me conquistó fue el desayuno, una de las mayores curiosidades del hotel. Como Döllerer tiene su propia charcutería (Metzgerei), por la mañana puedes entrar en ella como un cliente más y elegir lo que quieres comer: embutidos y quesos locales y franceses cortados al momento.
En la mesa te preparan los huevos como los pidas, y todo lo que sirven está elaborado con productos de kilómetro cero de productores de la zona.
Un desayuno que se parece más a una visita a una buena tienda de productos gourmet que al típico bufé de hotel. Si prefieres otra opción, el Gasthof Hauslwirt (Markt 13) también ofrece habitaciones en pleno centro de Golling.
🧳 Consejos prácticos para organizar tu viaje a Tennengau

Cómo llegar en avión
La opción más directa es volar hasta el Aeropuerto de Salzburgo (SZG), a unos 20-30 minutos en coche de los primeros pueblos del Tennengau.
Desde España hay vuelos directos estacionales operados por Eurowings (desde Barcelona, Palma, Ibiza, Tenerife y Gran Canaria) y por Ryanair (desde Alicante), aunque conviene revisar bien las fechas porque muchas de estas rutas solo funcionan en temporada alta.
Si no encuentras vuelo directo a Salzburgo, la alternativa más práctica es volar hasta Múnich (cómo hice yo a la ida), a unas dos horas y media en tren hasta Salzburgo (y unos 40 minutos más hasta Golling), o hasta Viena (cómo hice yo a la vuelta), con un trayecto algo más largo pero con más frecuencias desde España durante todo el año.
Cómo llegar en tren
El Tennengau está muy bien conectado por ferrocarril con el resto de Austria y Alemania gracias a las líneas de ÖBB (los ferrocarriles austriacos).
Desde la estación central de Salzburgo (Salzburg Hauptbahnhof) hay trenes de cercanías (S-Bahn, línea S3) y regionales que llegan en unos 20 minutos a Hallein y en unos 40 minutos a Golling, con salidas frecuentes durante todo el día. Los horarios y combinaciones con autobús los puedes consultar en el planificador del transporte público de Salzburgo.
Desde la estación de Golling, el centro del pueblo y el Genießerhotel Döllerer quedan a unos 5-10 minutos a pie.
Cómo moverte por la región
Una vez en el Tennengau, la combinación de S-Bahn y autobuses regionales permite moverse razonablemente bien entre los pueblos principales sin necesidad de coche, aunque para explorar los rincones más recónditos (algunas aldeas de montaña, ciertos accesos a rutas de senderismo) el coche de alquiler sigue siendo la opción más cómoda y flexible.
La Mobility Card, incluida en muchos alojamientos de la región, da acceso gratuito al transporte público local durante la estancia, así que pregunta por ella al reservar tu hotel.
❓ Preguntas frecuentes sobre Tennengau

¿Dónde está exactamente el Tennengau?
El Tennengau es una de las cinco comarcas del estado de Salzburgo, en Austria, situada justo al sur de la ciudad de Salzburgo, entre esta y el macizo del Dachstein. Administrativamente coincide con el distrito de Hallein.
¿Cuántos días hacen falta para visitar el Tennengau desde Salzburgo?
Puede visitarse como excursión de un día desde Salzburgo, pero para disfrutarlo con calma (pueblos, rutas de senderismo y gastronomía incluidos) yo recomendaría dedicarle al menos dos o tres días, durmiendo una o dos noches en la zona.
¿Qué diferencia hay entre el Tennengau y la ciudad de Salzburgo?
Salzburgo es la capital del estado homónimo, con su célebre casco histórico barroco declarado Patrimonio de la Humanidad.
El Tennengau, en cambio, es una de las comarcas rurales de ese mismo estado, situada justo al sur, y ofrece una Austria mucho más natural y menos masificada, perfecta para combinar con una estancia en la propia ciudad de Salzburgo.
¿Dónde alojarse para visitar el Tennengau y Salzburgo?
Golling es una base excelente: tiene estación de tren con conexión directa con Salzburgo en unos 40 minutos, está cerca de la cascada, el Egelsee y el valle de Bluntautal, y cuenta con alojamientos como el Genießerhotel Döllerer o el Gasthof Hauslwirt. Hallein, más cerca de la ciudad de Salzburgo, es otra buena alternativa.
¿Se puede visitar el Tennengau sin coche?
Sí, los pueblos principales como Hallein, Golling o Abtenau están bien conectados con Salzburgo por tren y autobús. Para las rutas de senderismo más alejadas, sin embargo, el coche de alquiler facilita bastante las cosas.
El Tennengau es la prueba de que, a veces, no hace falta alejarse mucho de los grandes iconos turísticos para encontrar una Austria completamente distinta. Si tu próximo viaje pasa por Salzburgo, no dejes que esta región secreta se quede fuera de tu itinerario.
Agradecimiento especial a Turismo de Austria por su ayuda en la organización de este viaje por la región del Tennengau.
Si ya conoces Salzburgo o estás planeando tu viaje, puede interesarte también nuestra guía con los imprescindibles que ver en Salzburgo, nuestra ruta en coche de una semana por la región con niños o nuestra selección de planes de naturaleza alrededor de Salzburgo.






