Si hay algo en lo que están de acuerdo trodos los peregrinos que han hecho el Camino de Santiago es que a nadie le parece que se quedó corto con lo que llevaba en la mochila.

Siempre, o casi siempre, es al revés. El exceso de equipaje es, con diferencia, el error más común y el más caro de pagar cuando llevas horas caminando y tu espalda empieza a recordarte que tu fuerza es limitada. Preparar bien lo que vas a llevar en tu peregrinaje, y lo que no, es la base de toda la experiencia.

De hecho, es algo que se aplica tanto a itinerarios cortos para iniciarse como a los más largos para quienes ya tienen cierta experiencia en esto del Camino. Piensa por ejemplo en el Camino Francés, que tiene tramos que combinan desniveles considerables con cambios de clima bruscos.

Ahí, elegir el calzado incorrecto o no llevar un buen chubsaquero puede hacer que el viaje sea toda una odisea. Pero, por otra parte, ¿para qué ibas a necesitar llevar tres pares de zapatos? Lo que metes en la mochila, y lo que no, importa mucho más de lo que piensas.

El equipaje que no se negocia

Mochila para el Camino de Santiago
Mochila para el Camino de Santiago.

Hay equipamiento que es obligatorio para el Camino de Santiago. Si quieres una regla de oro a la hora de repasar la lista de cosas que llevar al Camino, sin duda es esta: si dudas si meterlo, no lo metas. Ahora bien, esto es lo que debes llevar sí o sí:

  • Botas o zapatillas de trail rodadas antes del primer día, nunca estrenadas en ruta.
  • Calcetines técnicos antiampollas, al menos dos o tres pares.
  • Muda de ropa técnica de secado rápido.
  • Forro polar ligero y chubasquero compacto.
  • Bastones, que a muchos les parecen innecesarios hasta que los usan.
  • Credencial del peregrino, porque sin los sellos no hay Compostela.
  • Botiquín mínimo: tiritas específicas para ampollas, vaselina y algún analgésico.
  • Pañuelo técnico.
  • Power bank para mantener el móvil con vida en etapas largas.
  • Un cuaderno ligero, si eres de los que necesitan procesar el camino mientras lo caminan.
  • Navaja multiusos, nunca sabes cuándo la puedes necesitar.
  • Gorro o gorra para que el sol no te pase factura.
  • Cantimplora para tener siempre agua.

También es muy importante tener claro lo que no debes llevar: ropa de algodón, toallas grandes, más de dos pares de calzado y, desde luego, la idea de que tener un equipaje que pese más es tener un equipaje más seguro. No lo es, te lo adelantamos.

La otra opción: el viaje organizado

Peregrina en el Camino de Santiago
Peregrina en el Camino de Santiago.

Para muchos, la incertidumbre es parte de lo que hace tan especial la experiencia del Camino de Santiago. Pero también hay personas que prefieren tenerlo todo resuelto y bien atado antes de dar el prier paso.

Si eres de los segundos, Santiago Ways ofrece la posibilidad de organizar el Camino de principio a fin: etapas, alojamientos, traslado de equipaje y toda la logística que, de otro modo, te consumiría tiempo y energía antes siquiera de salir de casa.

A veces, la mejor decisión que puedes tomar antes de ponerte las botas es delegar todo lo que no debería preocuparte en el camino. Así, también se disfruta del peregrinaje.

Artículo anteriorLos sabores del Camino: gastronomía a lo largo de la ruta
Artículo siguiente10 lugares que ver en Santiago de Compostela y enamorarse
Pau García Solbes
Pau García Solbes es el fundador y autor principal de Que Ver en tus Viajes, el blog de viajes que dirige junto a su familia desde marzo de 2008. Empezó especializándose en destinos asiáticos, sobre todo en Japón, y con los años ha ampliado la cobertura a Europa, América, África y España, siempre a partir de experiencias propias documentadas de primera mano. Viaja habitualmente con sus dos hijos, lo que le ha llevado a especializarse también en turismo en familia. En 2025 recibió el Premio IATI a la trayectoria y los valores viajeros, y en 2016 el premio BlogueroGold de American Express al mejor blog de viajes.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí