Noruega es uno de los países a los que más veces hemos vuelto y en épocas muy distintas: los fiordos en verano y el Ártico en pleno invierno para ver auroras boreales. Esta página reúne todo lo que hemos publicado sobre el país —las ciudades, los fiordos, el norte, los transportes y los consejos de organización— ordenado por bloques para que puedas montar la ruta sin ir saltando de artículo en artículo.
Conviene entender desde el principio que Noruega son, en la práctica, dos viajes distintos que casi no se solapan. Uno es el del sur y el oeste: Oslo, Bergen, Stavanger y la región de los fiordos, que se recorre en tren, barco y coche y funciona sobre todo entre mayo y septiembre, cuando los días son larguísimos y las carreteras de montaña están abiertas. El otro es el del norte, la Noruega Ártica, con Tromsø y Harstad como puertas de entrada, y ahí el motivo del viaje es justo el contrario: la oscuridad, porque sin noche no hay auroras boreales.
Los fiordos son el argumento principal del país y el error más habitual es intentar verlos todos. Están repartidos a lo largo de más de mil kilómetros de costa y encadenarlos supone muchísima carretera y muchos transbordadores. Nuestra recomendación es elegir una base —Bergen para el Sognefjord y el Hardangerfjord, Stavanger para el Lysefjord y el Preikestolen— y hacer excursiones desde ahí. El tren de Flåm y un tramo de Hurtigruten son las dos formas de ver el paisaje sin conducir, y las dos merecen la pena.
Sobre las auroras boreales hay que decir algo que muchas webs omiten: no se garantizan. Dependen de la actividad solar y del cielo despejado, y las dos cosas escapan a cualquier planificación. Lo que sí se puede hacer es jugar con las probabilidades, y eso significa ir entre finales de septiembre y marzo, subir lo bastante al norte —Tromsø está dentro del óvalo auroral— y quedarse varias noches en lugar de una sola. Nosotros vimos la mejor aurora de nuestra vida en Harstad, y fue la cuarta noche.
La otra cosa que conviene asumir antes de reservar es el precio. Noruega es de los países más caros de Europa y el presupuesto se dispara sobre todo en tres partidas: comer fuera, el alcohol y los transbordadores si vas en coche. Nosotros hemos ido resolviendo lo primero con alojamientos con cocina y compra en supermercado, que además es lo que hace todo el mundo allí. Los transportes públicos, en cambio, son excelentes y muy puntuales, así que en muchas rutas sale mejor no alquilar coche.
Sobre la ropa, y esto vale tanto para el verano de los fiordos como para el invierno ártico: el clima cambia varias veces al día y la lluvia es una constante en la costa oeste. Bergen tiene fama merecida de ser una de las ciudades más lluviosas de Europa. Capas, impermeable de verdad y calzado que aguante el agua valen más que cualquier otra cosa que metas en la maleta.
Una duda que nos llega mucho: si merece la pena Noruega con niños. Nuestra respuesta es que sí, pero eligiendo bien. El país es extraordinariamente cómodo para viajar en familia —seguridad, limpieza, cambiadores por todas partes, parques infantiles hasta en los pueblos pequeños— y el paisaje impresiona a cualquier edad. Lo que no funciona es encadenar horas de coche entre fiordo y fiordo. Con niños tiene mucho más sentido quedarse en una o dos bases y salir en barco o en tren, que además es donde ellos disfrutan más.
Sobre los días de sol de medianoche y de noche polar, que es otra cosa que descoloca: en el norte del país, en verano, el sol no llega a ponerse durante semanas, y en invierno no llega a salir. No es una metáfora ni un efecto de la luz, es literal. Afecta al sueño más de lo que uno espera, así que si viajas en junio o julio al Ártico conviene contar con antifaz, y si vas en diciembre, asumir que las visitas se hacen con luz azulada de penumbra y planificar en consecuencia.
Ciudades y regiones
Preparar el viaje
Noruega admite rutas muy distintas según la época y el presupuesto. Estos son los artículos donde explicamos cómo encajarlo todo, incluida la pregunta de si compensa ir en invierno.
Auroras boreales
Dónde ponerse para tener las máximas probabilidades, qué esperar de verdad y cómo fotografiarlas, que es bastante más difícil de lo que parece en las fotos de internet.
- Los mejores lugares de Noruega para ver auroras boreales
- Qué ver en Tromsø: el mejor lugar para ver auroras boreales está en Laponia Noruega
- El día que vi la mejor aurora boreal de mi vida en la Noruega Ártica (e intenté hacerle fotos)
- Qué ver en el norte de Noruega: cinco experiencias para enamorarte del invierno noruego
Los fiordos
El Preikestolen es la excursión más conocida y el tren de Flåm el trayecto más espectacular, pero el fiordo se entiende de verdad desde el agua.
Bergen a fondo
La capital de los fiordos concentra el barrio hanseático de Bryggen, que es Patrimonio de la Humanidad, y dos montes con vistas a los que se sube en funicular y en teleférico.
Oslo
Seguimos volviendo a Noruega, así que esta guía irá creciendo con cada viaje. Si estás organizando el tuyo y te falta algún dato concreto —fechas, transbordadores, probabilidades de aurora— escríbenos y te contamos lo que sepamos.









