Hay fiestas que se ven y fiestas que se viven. El Carnaval de Badajoz pertenece, indiscutiblemente, a la segunda categoría. Aquí no vienes a sentarte en una grada a ver pasar carrozas lejanas; aquí vienes a ser una parte fundamental del espectáculo.
Acabo de regresar de Badajoz donde he tenido la suerte de vivir en primera persona el arranque de esta Fiesta de Interés Turístico Internacional y te aseguro que la realidad supera a cualquier relato.
Badajoz se transforma. No es una frase hecha: la ciudad entera se convierte en un escenario donde miles de personas (y cuando digo miles, son multitudes) toman la calle con una creatividad que deja en pañales a cualquier producción de Hollywood.
Si estás pensando en venir en futuras ediciones, prepárate, porque en este artículo te voy a contar qué ver, qué hacer y cómo sobrevivir al que es, para mí, el mejor carnaval de calle de Europa.
🎭 ¿Por qué el Carnaval de Badajoz es único?

Para entender la magnitud de esta fiesta, hay que mirar atrás. El Carnaval de Badajoz tiene siglos de historia, pero su explosión moderna llegó tras la dictadura, cuando el pueblo pacense recuperó la calle con una fuerza imparable.
Hoy en día es Fiesta de Interés Turístico Internacional (desde 2022) y aspira a ser Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Así que ojalá lo consigan pronto.
Lo que lo hace diferente es su carácter participativo. Aquí no hay barreras entre el «artista» y el «público». Todo el mundo va disfrazado. Y no hablo de ponerse una peluca y unas gafas de plástico; hablo de disfraces que son obras de ingeniería, maquillajes de cine y grupos de amigos que llevan meses cosiendo lentejuelas.
Se trata de una catarsis colectiva donde el humor, la sátira y la música no paran durante diez días.
📚 Diccionario Carnavalero: para no parecer un guiri

Si vas a Badajoz, tienes que hablar su idioma. Aquí te dejo los términos imprescindibles que aprendí charlando con los locales:
- Murga: Agrupaciones de unos 10-15 componentes que cantan canciones satíricas, generalmente acompañados de guitarra, bombo y caja. Son el alma crítica del carnaval (como las chirigotas de Cádiz, pero con sello extremeño).
- Comparsa: El espectáculo visual. Grupos enormes (¡algunos de más de 200 personas!) que desfilan con trajes espectaculares y coreografías al ritmo de una percusión atronadora.
- Artefacto: Vehículos a motor transformados en cualquier cosa que imagines (un barco pirata, una nave espacial, un puesto de churros…). Son escenarios móviles con música y barra libre que recorren la ciudad.
- Turuta: El instrumento de viento (tipo mirlitón) que suena constantemente y te taladra el cerebro (con cariño) durante días.
- El Entierro de la Sardina: El broche final en el barrio de San Roque, donde se llora (entre vinos y panes con sardinas) el fin de la fiesta el martes de carnaval.
🎤 Mi experiencia en el Pregón 2026: Sanguijuelas y Super Mario

Este año tuve el privilegio de vivir el inicio de la fiesta desde una posición inmejorable: el balcón del Ayuntamiento de Badajoz. El ambiente en la Plaza de España era eléctrico, con miles de personas esperando el pistoletazo de salida.
Lo que allí presencié resume perfectamente el espíritu de esta ciudad: cero complejos y muchas ganas de pasarlo bien.
- Las autoridades, dando ejemplo: Me encontré con el alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera, y todo su equipo de gobierno disfrazados de los personajes de Super Mario Bros (el alcalde iba de Mario, pero había Luigis, Peachs y Toad por todos lados). Y ojo a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, que apareció caracterizada de Isabel la Católica. ¡Así se vive la fiesta desde dentro!
- Los pregoneros: Los encargados de encender la mecha fueron Sanguijuelas del Guadiana, un grupo extremeño que mezcla folklore y modernidad. Aparecieron disfrazados de universitarios el día de su graduación y dieron un pregón muy simpático, reivindicando el «orgullo rural» y el talento de los pueblos de Extremadura. Fue emocionante ver cómo conectaban con la plaza entera coreando sus canciones.
🥁 Los imprescindibles: Qué no te puedes perder en el Carnaval de Badajoz
Si vas a pasar unos días en Badajoz durante estas fechas, prepárate para una agenda intensa. El carnaval aquí no da tregua y, aunque la improvisación es parte del encanto, hay cuatro eventos que estructuran la fiesta y que son el alma de la celebración pacense.
El Concurso de Murgas (COMBA): sátira, crítica y humor afilado

El Concurso de Murgas es, sin duda, el pistoletazo de salida emocional de la fiesta. Se celebra en el histórico Teatro López de Ayala, un escenario que durante semanas se convierte en el templo del humor extremeño.
Conseguir una entrada para la fase final es casi una misión imposible (se agotan en cuestión de minutos en la venta online), pero si lo logras como yo, vivirás una de las noches más divertidas de tu vida. El ambiente dentro del teatro es eléctrico, con una comunión total entre el público y las agrupaciones.
¿Y qué hacen exactamente las murgas? Son grupos de entre 10 y 15 personas que, acompañados de guitarras, cajas, bombos y la omnipresente «turuta», cantan coplillas satíricas.
Repasan la actualidad local y nacional con una ironía finísima, metiéndose con políticos (nadie se libra, ni el alcalde Gragera ni la presidenta Guardiola), famosos y situaciones cotidianas. Lo mejor es el «popurrí», la parte final de su actuación, donde encadenan melodías conocidas con letras cambiadas que te hacen llorar de la risa.
Las murgas también se viven en la calle

Si no consigues entrada para el teatro, no te preocupes, porque el carnaval de Badajoz es, ante todo, callejero. La noche de la final (el viernes de carnaval), la fiesta se traslada a los bares y plazas aledañas.
Se instalan pantallas gigantes en el paseo de San Francisco donde miles de personas siguen el concurso en directo, entre copas y disfraces, coreando los estribillos como si fuera una final de la Champions. Es el calentamiento perfecto antes de que la ciudad estalle en la gran fiesta de la noche.
Además, durante el resto de los días, es muy habitual encontrarse a estas murgas (y a las «ilegales», que no concursan pero son igual de divertidas) cantando en cualquier esquina del Casco Antiguo, en la Plaza Alta o en la Plaza de la Soledad.
Se trata de un espectáculo gratuito y espontáneo: te paras, escuchas, te ríes y sigues tu camino hacia el siguiente bar. Esa cercanía es la verdadera magia del carnaval pacense.
Gran Desfile de Comparsas del Carnaval de Badajoz

Si las murgas son la voz del carnaval, las comparsas son su imagen y su fuerza bruta. El domingo tiene lugar el Gran Desfile de Comparsas, un evento multitudinario que recorre las grandes avenidas de la ciudad (Entrepuentes, Avenida de Santa Marina, etc.) y que dura horas.
Y cuando digo horas, no exagero: el desfile puede empezar a las 12 de la mañana y terminar bien entrada la noche, dada la cantidad de participantes que mueve.
Estamos hablando de más de 50 agrupaciones, muchas de ellas con más de 100, 200 o incluso 300 integrantes. Lo que diferencia a las comparsas de Badajoz de las de otros carnavales es la percusión y los gorros. Aquí no hay carrozas con gente saludando; aquí se baja al asfalto a bailar.
El ritmo de las batucadas es atronador y contagioso, una vibración que te entra por los pies y no te suelta. Y los trajes… ay, los trajes. Son obras de arte hechas a mano durante todo el año, destacando especialmente los tocados y gorros gigantescos que desafían las leyes de la gravedad.
Los Lingotes ganadores en 2026

Este año 2026 ha sido espectacular ver el nivelazo que hay. Comparsas míticas como Los Lingotes (que, como bien sabéis, se alzaron con el primer premio este año), El Vaivén o Las Monjas volvieron a dejar al público con la boca abierta.
La coordinación es milimétrica: cientos de personas moviéndose al unísono, con cambios de ritmo y coreografías complejas, todo ello mientras cargan con estructuras en la espalda que pesan lo suyo. Es un despliegue de energía y color que justifica por sí solo el viaje a Extremadura.
Para verlo bien, mi consejo es que madrugues un poco (si la noche anterior te lo permite) y busques un buen sitio en la acera u ocupes una de las sillas que se disponen a lo largo del recorrido.
Llévate algo de comer y de beber, porque te vas a quedar atrapado por el espectáculo. Es un evento muy familiar, donde ves a niños pequeños desfilando con la misma pasión que sus abuelos, demostrando que el carnaval en Badajoz es una cuestión genética que se transmite de generación en generación.
La Fiesta en la calle y la Noche de los Artefactos

Más allá de los concursos y desfiles organizados, lo que realmente le ha valido a Badajoz el título de Fiesta de Interés Turístico Internacional es lo que ocurre en sus calles cuando cae el sol… o en el tardeo.
Olvídate de recintos cerrados o de pagar entrada en discotecas; aquí la ciudad entera es una pista de baile. El epicentro suele ser la Plaza de España, la Plaza de Minayo y el Paseo de San Francisco, aunque la marea de gente disfrazada inunda todo el Casco Antiguo y la zona de Santa Marina.
Los artefactos, un icono del Carnaval de Badajoz

Aquí entran en juego los famosos Artefactos. Son vehículos a motor (camiones, autobuses, tractores…) transformados con una creatividad desbordante en escenarios móviles: un barco vikingo, una nave de Star Wars, un puesto de feria o un salón del oeste.
Llevan potentes equipos de sonido, DJs y barras, y van recorriendo lentamente las calles mientras la gente baila a su alrededor. Es como si la carroza bajara a la tierra y te invitara a subirte a la fiesta. Seguir a tu artefacto favorito o ir saltando de uno a otro es el deporte nacional de las noches de carnaval.
El ambiente es de una libertad absoluta. Lo que más me impactó fue ver que el 99% de la gente va disfrazada. Y no vale cualquier cosa: el nivel de los disfraces callejeros (los que no pertenecen a comparsas) es altísimo.
Grupos de amigos que se disfrazan de cuadros de Velázquez, de tetris humano o, como vi este año, de todo el elenco de La Sociedad de la Nieve. Si vas de «paisano», te sentirás desnudo. La interacción es constante; todo el mundo habla con todo el mundo, se hacen fotos y se comparte la alegría sin importar de dónde vengas.
La noche más fuerte suele ser la del sábado al domingo, y también la del lunes al martes (víspera del festivo). La fiesta se alarga hasta el amanecer, empalmando muchas veces con el desayuno de churros con chocolate o migas extremeñas.
Es una prueba de resistencia física, pero la adrenalina colectiva y el buen rollo que se respira hacen que el cansancio desaparezca. Es, sin exagerar, una de las mayores fiestas populares de Europa por concentración de gente y buen ambiente.
El Entierro de la Sardina en el barrio de San Roque

Cuando parece que el cuerpo no aguanta más, llega el martes de carnaval y, con él, el Entierro de la Sardina.
Pero que el nombre no te engañe: aquí no se viene a llorar (bueno, un poco sí, pero de risa), se viene a celebrar el último gran día. La acción se traslada del centro al popular barrio de San Roque, que se convierte en el anfitrión de la despedida de Don Carnal.
Desde bien temprano por la mañana, las calles de San Roque se llenan de gente. Es tradición vestirse de luto riguroso (aunque con toques cómicos, como velos negros, ligueros o maquillajes exagerados de «viuda alegre») para acompañar al féretro de la sardina.
Sin embargo, el duelo se lleva mucho mejor gracias a la gastronomía: las barras salen a la calle y se reparten miles de raciones de sardinas asadas, pan, vino de la tierra y perrunillas. El olor a brasa inunda el barrio y resucita a cualquiera.
El Desfile del Entierro de la Sardina en el Carnaval de Badajoz

Además del aspecto gastronómico, en San Roque tiene lugar el «Desfile del Entierro de la Sardina». Es una versión más relajada y gamberra que el desfile del domingo. Las comparsas vuelven a salir, pero esta vez sin la presión del concurso, lo que hace que interactúen mucho más con el público.
También desfilan los artefactos y muchos grupos menores. Es el momento en el que se ve a los comparseros disfrutar de verdad, liberados ya de los nervios de la competición.
El broche final lo pone, cómo no, la quema de la Sardina. El fuego purificador marca el final de los excesos y el inicio de la Cuaresma (aunque en Badajoz la fiesta siempre se estira un poco más).
Vivir el martes de carnaval en San Roque es fundamental para completar la experiencia: es un ambiente más diurno, más de barrio, muy auténtico y donde se siente el calor de la gente de Badajoz que se resiste a quitarse el disfraz hasta el último segundo.
🛌 Dónde dormir y cómo llegar

Alojamiento: Aquí viene el consejo más importante: RESERVA CON MESES DE ANTELACIÓN. Badajoz se llena hasta la bandera.
Yo me alojé en el AC Hotel Badajoz, y fue un acierto total. Está un poco alejado del bullicio del centro, lo cual se agradece para poder descansar (porque en el centro el ruido es constante), pero tiene fácil acceso en taxi o dando un paseo largo. Las habitaciones son modernas, cómodas y el desayuno te devuelve a la vida.
Cómo llegar:
- Coche: La autovía A-5 desde Madrid te deja en Badajoz en unas 4 horas.
- Avión: El aeropuerto de Badajoz tiene conexiones con Madrid y Barcelona, aunque las frecuencias son limitadas.
- Tren: Existen conexiones, pero ármate de paciencia porque el tren a Extremadura sigue siendo una asignatura pendiente en cuanto a velocidad.
💡 Consejos prácticos de supervivencia

Basándome en mi reciente experiencia aquí va mi lista de oro:
- Disfraz OBLIGATORIO: En serio. Si vas de calle, tú eres el raro. No hace falta que sea un traje de 500 euros, pero ponte algo. Una peluca, una bata, lo que sea. Integrarse es clave. Mejor llevar dos si vas a estar varios días.
- Calzado cómodo: Vas a estar muchas horas de pie, bailando y caminando sobre adoquines (y confeti). Olvida los tacones o zapatos nuevos.
- Ropa térmica: Aunque durante el día el sol extremeño calienta, por la noche en febrero refresca (y mucho). El truco es llevar ropa térmica debajo del disfraz. Yo como no lo sabía llevaba una chaqueta fina bajo el disfraz
- Reserva para comer: Los restaurantes del centro se colapsan. Intenta reservar con antelación o prepárate para comer de bocata en las barras que sacan a la calle (que también tiene su encanto).
- Paciencia y buen rollo: Hay mucha gente, colas para los baños y empujones inevitables. Tómatelo con humor, es carnaval.
- Las chapas de las comparsas y murgas: La tradición manda. La mayoría de murgas y comparsas van repartiendo chapas con una imagen diferente cada año que van repartiendo entre la gente. Al final del Carnaval de Badajoz vas condecorado como un capitán general del ejercito.
❓ Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre el Carnaval de Badajoz

- ¿Cuándo se celebra? Las fechas varían según la Semana Santa, pero suele ser en febrero o principios de marzo. Dura 10 días, empezando el viernes.
- ¿Es seguro? A pesar de las multitudes y el alcohol, el ambiente es muy festivo y seguro. Simplemente, ten sentido común con tus pertenencias.
- ¿Es apto para niños? ¡Sí! El desfile infantil es precioso y durante el día el ambiente es muy familiar. La noche ya es terreno de adultos.
- ¿Dónde aparcar? Si te alojas en el centro, olvídate del coche. Si vienes de fuera para el día, usa los parkings disuasorios del ferial o Valdepasillas y camina.
¿Te animas a vivir el próximo Carnaval de Badajoz? Ve pensando en tu disfraz, porque te aseguro que una vez que vas, ¡repites!
A mí sólo me queda dar las gracias a la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Badajoz, a Juanjo de Viajes Traventure y a mis compañeros de aventuras: Alex y Lorena de Cosas de Viajeros, a Juanra Ibérico y Rosa y a Valentina de Los Viajes de Valen por ponerme las cosas tan fáciles y por su buen rollo.
Y si vas a viajar más días no te pierdas nuestra ruta por algunas de las joyas naturales de Extremadura.





